Hoy al recorrer una mirada a mi alredor,

 la felicidad embarga todo mi ser,

mi corazon palpita al ver a mis dos hijas y mi hijo,

 tan pequeñitos acercandose hacia mi, con un abrazo y beso,

con esa magia de inocencia calman todo obstaculo que me pone la vida

y me llenan de fuerzas,

para romper toda barrera que se presente hacia un futuro prometedor.